Biografía Marta Aguilar

Marta Aguilar
Marta Aguilar es una cantaora flamenca natural de Écija (Sevilla). Su relación con el flamenco comenzó desde pequeña y, con el paso de los años, el cante se convirtió en el centro de su trayectoria artística.
Su formación, su experiencia en diferentes escenarios y su participación en concursos y festivales han contribuido a construir una personalidad propia dentro del flamenco. A lo largo de su recorrido ha conseguido importantes reconocimientos y ha compartido su cante en peñas, festivales y diferentes encuentros flamencos de Andalucía.
Los primeros pasos de Marta Aguilar
Aunque en su familia siempre estuvo presente el cante, fue durante su infancia cuando Marta comenzó a acercarse de una manera más directa al flamenco.
Con 10 u 11 años comenzó a asistir a la Escuela Flamenca Hermanas Soria de Écija, donde inicialmente se formó tanto en baile como en cante. Al principio era una niña tímida a la hora de cantar delante de otras personas, pero los festivales de fin de curso de la academia le ayudaron a ganar confianza sobre el escenario.
Poco a poco, aquella afición fue creciendo hasta convertirse en una verdadera vocación. Como ella misma explica, el cante fue adquiriendo cada vez más importancia en su vida.
Formación y aprendizaje
La formación ha sido una parte fundamental de la trayectoria de Marta Aguilar. Sus primeros conocimientos llegaron de la mano de la Escuela Flamenca Hermanas Soria, donde comenzó a profundizar en diferentes disciplinas relacionadas con el flamenco.
Posteriormente continuó su preparación en la Fundación Cristina Heeren de Sevilla, donde estudió cante con maestros como José de la Tomasa, Juan José Amador, Manuel Lombo y Esperanza Fernández, entre otros.
A esta formación se suma el Título Superior de Cante Flamenco del Conservatorio Rafael Orozco de Córdoba, así como diferentes cursos relacionados con la técnica vocal y la flamencología.
Esta combinación de formación académica, aprendizaje junto a maestros y experiencia sobre los escenarios ha sido clave para desarrollar su manera de entender el cante.
Una forma personal de entender el flamenco
Para Marta Aguilar, aprender de otros artistas es una parte esencial del camino. Escucha a numerosos cantaores y cantaoras y trata de extraer de cada uno aquello que puede aportar a su propia evolución.
Sin embargo, su objetivo no es imitar a sus referentes. Su intención es aprender de ellos y llevar aquello que le aporta a su propio terreno, manteniendo su personalidad y adaptándolo a sus posibilidades vocales.
Esta búsqueda de una identidad propia convive con un profundo respeto por la tradición. Marta considera que las nuevas generaciones tienen la responsabilidad de mantener vivo el flamenco y darle continuidad.
“Lo más importante es tener constancia, formación, personalidad y no perder nunca la esencia de lo que eres como artista.”
El cante de Marta Aguilar
Dentro de la amplitud de estilos que ofrece el flamenco, Marta disfruta especialmente de la bulería por soleá, que considera uno de sus cantes preferidos y con el que se siente especialmente cómoda.
También interpreta otros estilos como tientos-tangos, cantiñas, fandangos y bulerías, además de abordar cantes profundos y libres. Su repertorio se adapta al lugar y al público, sin renunciar a seguir explorando diferentes formas de expresión dentro del flamenco.
Marta Aguilar sobre el escenario
Cada actuación comienza mucho antes de subir al escenario. Marta explica que prepara con antelación todos los detalles del recital: los músicos que la acompañarán, la vestimenta, el repertorio, las letras y hasta los desplazamientos.
Los nervios también forman parte de ese momento. Para ella, sentirlos es una consecuencia natural del respeto que tiene por el flamenco y por el público.
Durante la actuación intenta transformar esos nervios en concentración y disfrute. Su objetivo no es únicamente que todo salga bien, sino terminar cada actuación satisfecha con lo realizado y feliz por haber podido compartir su cante.
Además, concede una importancia especial al público. Para Marta, las personas que acuden a escucharla merecen toda su entrega y respeto, independientemente de las condiciones del escenario.
Premios y reconocimientos
La trayectoria de Marta Aguilar está respaldada por numerosos reconocimientos obtenidos en concursos y certámenes flamencos.
Entre los más destacados se encuentran:
- 🏆 1.º Premio Fosforito Jóvenes Flamencos de la Diputación de Córdoba (2023).
- 🏆 1.º Premio Joven del Concurso Ciudad de Écija.
- 🏆 1.º Premio al Mejor Cante Extremeño en el Concurso Nacional de Cantes de Trilla de Arroyo de la Luz (2023).
- 🏆 1.º Premio al Mejor Cante Libre en el Concurso Nacional de Cantes de Trilla de Arroyo de la Luz (2023).
- 🏆 1.º Premio al Mejor Cante Extremeño en el Concurso Nacional de Cantes de Trilla de Arroyo de la Luz (2022).
- 🥈 2.º Premio al Mejor Cante Libre en el Concurso Nacional de Cantes de Trilla de Arroyo de la Luz (2022).
Estos premios forman parte de un recorrido en el que los concursos también han tenido una función importante como espacio de aprendizaje y como oportunidad para mantenerse sobre los escenarios.
Como explica la propia Marta, durante algunas etapas en las que tenía menos recitales y festivales, los concursos le permitieron seguir cantando, mantener el contacto con el público y continuar aprendiendo.
Actuaciones y trayectoria
Marta Aguilar ha llevado su cante a numerosas peñas flamencas, festivales, recitales y encuentros dentro y fuera de Écija.
Entre sus actuaciones y participaciones figuran espacios como la Peña Flamenca de Marchena, Peña Flamenca La Posa de La Luisiana, Peña Flamenca El Clavillo de Cáceres, Peña Flamenca Teresa León de Écija, Peña Flamenca Manuel de Paula de Estepa, Peña Flamenca El Laurel de Lora del Río, Peña Flamenca Fuente del Rey de Priego de Córdoba y Peña Cultural Antonio Mairena Astigitana.
También ha formado parte de diferentes iniciativas y encuentros como el Festival Flamenco Así Toca y Baila Écija, el circuito de la Federación de Peñas Flamencas de Andalucía, el Festival Flamenco en los Barrios de Écija, el Seminario Flamenco Antonio Mairena y la 45 edición de la Noche Flamenca Ecijana, entre otros.
Su trayectoria incluye también colaboraciones y proyectos junto a otros artistas.
Marta Aguilar y las nuevas generaciones del flamenco
Uno de los aspectos que más destaca en la visión de Marta es su preocupación por el futuro del flamenco.
Como joven artista, considera que las nuevas generaciones tienen un papel fundamental en la conservación y transmisión de este arte. Le preocupa especialmente la escasa presencia de público joven en algunas peñas, concursos y festivales, y defiende la necesidad de acercar el flamenco a las nuevas generaciones.
Su propia trayectoria representa precisamente esa renovación: una artista joven formada en la tradición que quiere seguir desarrollando su propia manera de entender el cante.
El futuro de Marta Aguilar
Actualmente, Marta continúa vinculada al mundo del flamenco a través de sus recitales y festivales. Además, desarrolla su labor como cantaora acompañante en danza en el conservatorio.
Entre sus principales objetivos se encuentra seguir creciendo como artista y conseguir vivir profesionalmente del flamenco.
Su visión de futuro es sencilla y directa:
“Vivir del flamenco y si además estoy haciendo lo que me gusta y me apasiona pues todo dicho.”
También sueña con llevar su cante fuera de España y actuar en otros lugares del mundo. Japón es uno de los destinos que más le atraen por la gran afición que existe allí por el flamenco.
La visión de Marta sobre el flamenco
Marta no rechaza las nuevas fusiones que aparecen dentro del flamenco. Sin embargo, desde su propia perspectiva artística, apuesta por seguir afianzando y protegiendo el flamenco tal como ella lo concibe.
Su mensaje para quienes comienzan en este mundo resume bastante bien su filosofía:
“A los jóvenes que mantengan su pasión, esencia. Es un camino complicado, pero palante, sin miedo y disfrutando siempre.”
Entrevista a Marta Aguilar
Conoce a Marta Aguilar más allá del escenario y descubre, en primera persona, sus comienzos, sus referentes, su visión del flamenco y sus objetivos como artista.
Bueno, en mi casa siempre se ha escuchado cante, aunque es verdad que de pequeña no le prestaba demasiada atención. Si me gustaba escuchar todo tipo de música. Me miraba al espejo y me vestía, supuestamente, como una artista: me ponía los tacones de mi madre y toda la vestimenta que encontraba por casa.
Decidí ir a una academia de baile flamenco cuando tenía 10 o 11 años, si no recuerdo mal. Era aquí, en Écija, en las Hermanas Soria. Y ahí fue donde comenzó todo. Es verdad que ya tarareaba algo de cante, pero era muy cortada y no había manera de que cantara delante de nadie. Poco a poco, gracias a los festivales de fin de curso que organizaba la academia, fui soltándome y perdiendo esa vergüenza. Y, sin darme cuenta, el cante fue convirtiéndose en algo cada vez más importante para mí.
Ser una joven cantaora hoy en día supone enfrentarse a un mundo muy competitivo, donde no siempre es fácil encontrar oportunidades y conseguir visibilidad. También hay que trabajar mucho para encontrar una identidad propia, respetando la tradición del flamenco pero aportando algo personal. A pesar de las dificultades, creo que estamos en un momento en el que las nuevas generaciones tenemos muchas ganas de aportar y seguir haciendo crecer el flamenco.
Tenemos la posibilidad de escuchar a los grandes maestros, aprender de ellos y, al mismo tiempo, aportar nuestra propia manera de entender el flamenco. Al final, creo que lo más importante es tener constancia, formación, personalidad y no perder nunca la esencia de lo que eres como artista.
En algunas etapas de mi carrera no he tenido apenas recitales ni festivales, he aprovechado los concursos como una oportunidad para seguir cantando, mantenerme en contacto con el escenario y con el público. He tenido la suerte de conseguir algún que otro premio, pero siempre con la misma motivación: seguir cantando y aprendiendo, incluso cuando no había fechas.
Desde mi experiencia, y sabiendo que todavía sigo y seguiré aprendiendo, creo que lo más importante es tener constancia, ganas y dedicación. Estudiar, escuchar a los maestros y maestras que tenemos la suerte de tener, aprender de cada experiencia y trabajar cada día con ilusión y humildad.
Bueno me considero una persona responsable, me gusta llevar todo ordenado, también soy muy exigente en algunas ocasiones…buena persona y humilde por supuesto.
Me gusta escuchar música, pero el 95 porciento es flamenco, me gusta el mundo del toro que está muy ligado al flamenco y el baile me gusta mucho pero ya lo dejé apartado.
Me gustaría que el flamenco tuviera su sitio como antaño, cada vez lo veo más como un arte minoritario ¿Culpa de quien? Pues supongo que será de tanto importar música de otros géneros y no defender lo nuestro. Pero aquí estamos las nuevas generaciones para intentar defenderlo siempre.
O somos nosotros, las nuevas generaciones que venimos empujando los que le damos su sitio a
lo nuestro, o muy a mi pesar esto irá desapareciendo poco a poco. ¿Porque? Solamente hay que dar una vuelta por las distintas peñas, concursos, festivales y vemos la poca afluencia de público joven. Es una pena pero es así. Ojalá poco a poco llegue amas personas jóvenes y que sea el público que nos arrope en un futuro.
Cada actuación la afronto con mucha preparación. Desde el momento en que cierro un recital o un festival, intento tener todo organizado: los acompañantes del cuadro, la vestimenta que voy a llevar, el repertorio, letras nuevas, hora de salida al lugar… (Quizás sea una manía). Todo lo que pueda dejar preparado desde el primer momento, mejor si no ya me pongo muy nerviosa, aún así siempre antes de cada actuación los nervios lo llevo como algo innato, precisamente por el respeto que le tengo al flamenco.
Los días previos también intento cuidarme mucho, sobre todo en invierno, porque tengo bastante pánico a resfriarme y que eso pueda afectar a la voz.
Intento evitar el frío y cuidar la voz todo lo posible.
En el momento de la actuación, intento controlar los nervios, aunque no siempre es fácil. Está la responsabilidad de que todo salga bien, pero también intento disfrutar, sentirme satisfecha con lo realizado y, sobre todo, irme a casa feliz, que es lo que me suele pasar la mayoría de las veces.
Si soy sincera, escucho a muchísimos artistas y a compañe@s, porque creo que cada uno aporta algo diferente. Me gustan y admiro a muchos cantaores y cantaoras, y de todos intento aprender algo.
De todo lo que escucho, intento quedarme con aquello que me aporta y llevarlo a mi terreno, pero siempre intentando ser yo misma, dentro de mis posibilidades, mi personalidad y mis recursos vocales.
Cada vez que llego a algún sitio, solo con entrar por la puerta ya se como puedo sentirme.
Primero ver un buen escenario, con un buen equipo de sonido es lo principal para sentirse cómoda por lo contrario, ruina, pero bueno siempre aplico el refrán que me dice mi padre: “En peores plazas hemos toreado”. Hay veces que el equipo de sonido es tan malo, que prefiero actuar sin nada. Ahora cuando estamos a gusto, gloria bendita.
Después ya como el cuerpo me pille. Ha habido momentos donde he querido bajarme lo antes posible y todo lo contrario, no bajarme nunca, jajaja, pero siempre siendo muy respetuosa con el sitio en el que estoy cantando y con las personas que vienen a escuchar, y cuando digo de bajarme lo antes posible es porque quizás el sonido no es el correcto, las condiciones no son las adecuadas o que no estoy fina del todo y no tengo un buen día por lo que sea, y siempre entregándome a la persona que escucha y pierde su tiempo por escucharme ,para mi es lo más IMPORTANTE.
Una anécdota m m m, a ver… Dirección al Puerto de Santa María, cuando la huelga de agricultores y estaba todo parado, yo en mi coche y guitarra y palmeros en su coche, me llaman para decirme que están en una retención y para colmo que el coche se les había parado jajajaja. Aparte, estando yo ya en el Puerto, había fuerte temporal y en la peña se fue la luz, aún así nos trataron maravillosamente y hago referencia a la Asociación Cultural Amigos de EL CHUMI.
Hay que estudiar y saber todos, según el lugar y el público escojo unos u otros pero si tengo que nombrar algunos pues diría que la bulería por soleá es mi cante preferido, con el que mejor me siento y el cual más disfruto, después tientos-tangos, cantiñas, fandangos, bulerías (cuplés por bulerías)… etc
Nunca le doy de lado a los cantes profundos o libres también suelo hacerlos, si alguien me pide algo que no he realizado lo hago.
Pues estudié el Conservatorio Superior de Música en la rama de cante flamenco.
Sigo con mis recitales y festivales y ejerciendo ahora mismo en el conservatorio como cantaora acompañante en danza.
No hay nada más bonito que amar lo que uno hace y hacer lo que uno ama.
Me gustaría llevar mi cante por muchas partes del mundo, aún no he salido de aquí a cantar, lo más lejos que he ido ha sido a Barcelona jajaja.
Japón no lo descarto, gusta mucho y mucha afición incluso diría que más que aquí, y donde salga claro está. Me encantaría.
No estoy en contra de las fusiones en el flamenco en absoluto, porque es lo que vende, y tampoco soy nadie para decir lo que deben o no deben de cantar, personalmente yo voy a intentar seguir afianzando y protegiendo el flamenco tal y como yo lo concibo.
Vivir del flamenco y si además estoy haciendo lo que me gusta y me apasiona pues todo dicho.
Pues siempre hay tiempo para todo, pero he aprendido que para avanzar y llegar a ser algo o alguien hay que dejar muchas cosas a un lado. Está visto y comprobado.
Mi familia es lo primordial y sin ellos no soy nada. No hay lugar que no vaya sin mi familia, y cuando no pueden venir por lo que sea que pocas han sido, siento que algo me falta. Es mi mayor apoyo en mi profesión y en mi vida.
Mi gente que amo, siempre a mi lado y eso no lo cambio por nada.
Para los aficionados de las Peñas Flamencas y los amantes del flamenco, TODOS MIS RESPETOS y gracias y muchas gracias, por incluirnos a los jóvenes en los circuitos que se realizan. Gracias a todo lo que hacen las peñas por los jóvenes, tenemos la oportunidad de estar. Sin ellas sería diferente.
A los jóvenes que mantengan su pasión, esencia. Es un camino complicado, pero palante, sin miedo y disfrutando siempre.
Y GRACIAS A PEÑA FLAMENCA, POR CONTAR CONMIGO EN ESTE BONITO PROYECTO, SIEMPRE ESTARÉ ETERNAMENTE AGRADECIDA.